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viernes, 22 de junio de 2018

LA POSADA DE ÁGUEDA, en Requena.

En la carretera NIII, la antigua arteria que uno Madrid y Valencia durante años, ocupaba el espacio que antiguamente usaba el Camino Real de Madrid, por el que, durante siglos, los viajeros que se trasladaban entre las capitales Castellana y Valenciana, realizaban sus viajes.

Como era de esperar, todo el camino estaba salpicado de Ventas y Posadas que ofrecían a los viajeros reposo y viandas.

Hoy en día todo ha cambiado mucho y, lo que antes llevaba días, apenas nos cuesta tres horas. Pero sigue habiendo verdaderas joyas escondidas por el camino, como esta que lo es, La posada de Águeda.



Una ensalada Mixta de Bonito abre la comida de hoy, muy completa y rica.



Ceviche de Corvina con su puntito picante que prepara el estómago para lo que tiene que venir.


Unas Alubias con Perdiz, como mandan los cánones, con piezas de buen tamaño, suavemente escabechadas.


Unas chuletas al Sarmiento, con salsa Romescu y patatas...


Las Alubias, impresionantes.


Una Mouse de Yougourt Griego con Frutos rojos.


Y Moni, una Piña natural...


LA POSADA DE ÁGUEDA
Ctra Nacional III, Km282, Requena
Precio: 40,-€
PUNTUACIÓN: 8/10






viernes, 12 de febrero de 2016

CASA COFIÑO, la evolución de un colmado, en Caviedes (Cantabria).

 
 
Caviedes es una localidad del municipio de Valdáliga en la provincia de Cantabria en España. Se encuentra situada a 3,3 km de la capital municipal, Roiz. Y se compone de los barrios de Vallines y San Pedro de Chas.
 
 
Destaca la Iglesia del siglo XVIII dedicada a San Justo y San Pastor, a la cual pertenecen las dos ermitas junto al Monte Corona, la de San Antonio de Padua, del S. XVIII también y la de la Santa Cruz, hoy destruida. También destacan en el barrio de Vallines la pequeña capilla de San Juan Bautista, así como la arquitectura típica que se hace eco en la zona, destacando dos casonas, la una de gran tamaño, con un gran patio y un portón al frente, y la otra, también de gran tamaño, bien conservada, con amplios jardines y perteneciente al titular del marquesado de Navarrés, don Carlos Álvarez de Toledo y Satrústegui.
 
 
La arquitectura típica está presente no solo en las grandes casonas sino también en las sencillas pero hermosas viviendas, separadas por cortafuegos de piedra, con amplias balconadas y tejados a dos aguas.
 
 
Pues bien. Yo he llegado aquí por las indicaciones de Beatriz Perez, a la que conocí en el hotel Iberostars Mecey de Tenerife, donde trabaja desde hace años, y que me aconsejó muy bien cada dia los manjares que debía comer. Y resulta que ella es de Caviedes y que Casa Cofiño es el negocio familiar, desde sus abuelos.
 
 
Todo empezó como un colmado de aldea que ha ido evolucionando hasta ser un restaurante al que acuden a comer gentes de todo el país simplemente pos su buen hacer en cocina tradicional.
 
 
 
La carta es escueta, sencilla y muy efectiva.
 
 
Un variadito de croquetas, a cada cual mas rica. La de Cabrales es sublime.
 

 
M e pusieron un vino de mesa con el menú que esta rico.
 
 
De primero unas Alubias Blancas con Chorizo y unas Guindillas que entraron sin sentir. suaves y en su punto.
 
 
Me entretuve con la carta de bodega, impresionante. Muy pocos restaurantes pueden alardear de tal variedad de vinos y licores.
 
 
Carne Estofada clásica y deliciosa.
 
 
Y, para variar, un buen güisqui de malta de 19 años después del café.
 
 
 
 
 
CASA COFIÑO
Caviedes, Cantabria.
PRECIO: 15,-€
PUNTUACIÓN: 7/10
 
 

 
 
 
 
 


sábado, 24 de mayo de 2014

ECHAURREN, o la tradición hecha hotel gastronómico, en Ezcaray.

Vale la pena desviarse del camino para acercarse a Ezcaray, sólo para comer en el Echaurren. Ni siquiera hace falta la excusa del esquí. simplemente comer bien es razón suficiente para tomar esta decisión. Y así lo hicimos, camino de Bilbao, tomamos el desvío oportuno para catar lo que tanto nos habían hablado.



Fué llegar y ponerse a nevar. Parecía hecho adrede. El paisaje bucólico y frío invitaba a entrar de inmediato en materia.


Es seguida se localiza este precioso hotelito de montaña y se presume el gozo que nos espera.



Nos recibe una cálida chimenea que ambienta el local, vacío hoy, por cierto.



El comedor, clásico y bien vestido, es cómodo y luminosos. La nieve cae fuera e invita a comer con fundamento.


Así que una buenas Alubias en una generosa sopera que dio para repetir tres o cuatro veces...


Acompañadas de esa guindilla maravillosa de rigor.


Cómo no! No nos podíamos ir de Echaurren sin probar las famosísimas croquetas de Marisa Sanchez, el alma del restaurante Echaurren Tradición y culpable de la vocación familiar.


El Cordero en Salsa, delicioso, terminó de llenar nuestro depósito de energías.


Y un postre de lo mas tradicional, Cuajada.



Finalmente nos despedimos de José Félix Paniego expresándole nuestra admiración por su cocina tradicional excelente. Otro día probaremos la vanguardia de Francis.





ECHAURREN TRADICIÓN
Ezcaray, La Rioja
PRECIO: 35,-€
PUNTUACIÓN: 8/10